Suelos y Pavimentos Industriales Continuos

¿Sabías que?

La aplicación de los pavimentos se lleva a cabo en el menor tiempo posible y siempre acomodándonos a sus horarios. Todo con el fin de no retrasar los ritmos habituales de su empresa.

Sectores de aplicación de pavimentos industriales continuos


Sabemos, por experiencia, que todos los suelos van a sufrir agresiones de todo tipo, ya sea en el sector alimentario y sanitario, como en el automovilístico, logístico y químico. Sin embargo, cada suelo necesita de soluciones y acabados específicos para el correcto desempeño de su actividad, que además faciliten su mantenimiento y prolonguen su vida.

Suelos sin juntas, pavimentos que reducen el ruido y soportan cambios bruscos de temperatura y denso tráfico de vehículos y maquinaria, debidamente señalizados y con un buen acabado. Estas son solo algunas de las razones por las cuales nuestros suelos son el aliado ideal para su empresa.


Pavimentos industriales continuos logística y almacenes

Pavimentos industriales en logística y almacenes

Por las exigencias intrínsecas del desarrollo de su propia actividad, la industria logística es una de las que más habitualmente contrata los servicios de instalación de pavimentos industriales, tanto de nueva construcción como de reparación, siendo estas últimas de las más recurrentes.

Los suelos de las naves y almacenes logísticos están sometidos a un maltrato intensivo y continuado, consecuencia del gran tráfico de maquinaria pesada y del movimiento de grandes cargas que tienen que soportar. Es por ello que el tipo de pavimento debe estar preparado para resistir este trato. Su actividad requiere revestimientos de altas prestaciones y gran durabilidad.

Los pavimentos industriales homologados para su aplicación en la industria logística ofrecen una amplia gama de materiales y sistemas de reparación, gracias a pavimentos de revestimientos continuos, sin juntas, a base de resinas sintéticas epoxi, poliuretano, acrílicas o metacrilato. Estos son aptos para todo tipo de superficies y los acabados obtenidos son de primera calidad, con una amplia gama de colores y texturas, adaptados a las necesidades de nuestro cliente. Una de las ventajas que ofrecen este tipo de pavimentos es que pueden ser aplicados sin necesidad de retirar las instalaciones de almacenaje o las mercancías situadas en las zonas más elevadas de la estancia en cuestión. En otras palabras, pueden ser ejecutados en cualquier momento, posterior a su instalación, y en un avanzado estado de amortización.

También una prioridad del proceso de pavimentación debe ser la preservación del buen estado del producto almacenado. De ahí la decisión de emplear pavimentos a base de resinas sintéticas. Este tipo de pavimento presenta un comportamiento excelente ante el tráfico rodado y pesado, puesto que, además, no deja rastro de su actividad logística en el pavimento industrial.


Pavimentos industriales continuos en el sector de la alimentación

Pavimentos sector alimentación

En la industria alimentaria escoger el pavimento continuo correcto es clave en los procesos productivos, por un lado para facilitar la labor de los profesionales y por otro, para garantizar que los alimentos allí localizados se encuentren en perfectas condiciones. El suelo debe cumplir una serie de requisitos muy concretos en cuestiones de resistencia, permeabilidad, salubridad y limpieza.

Los lugares en los que se va a instalar el pavimento continuo en la industria alimentaria son muy variados: cocinas industriales, mercados, almacenes de comida, cámaras frigoríficas, etcétera. En consecuencia, las diferentes características a considerar van a tener mayor o menor relevancia según en qué zona del sector de la alimentación vayamos a trabajar, por ello nuestros sistemas de resinas epoxi, metacrilato y poliuretano se adaptan perfectamente a ellas.

Como en cualquier otro sector, lo primero que ha de hacerse antes de proceder a la instalación de un tipo de suelo concreto es estudiar el soporte sobre el que se va a trabajar, pero, sobre todo, las condiciones a las que va a estar sometido. Hace falta ser consciente de las sustancias que van a entrar en contacto con él y las condiciones ambientales (calor y luz) y los procesos de limpieza.

Que el pavimento sea resistente es imperativo para cualquier tipo de industria, y en la alimentaria no iba a ser una excepción. El suelo escogido debe ser capaz de soportar el desplazamiento diario tanto de personas como de maquinaria y su contacto con el suelo, lo cual influirá a la hora de dotar al pavimento de mayor o menor revestimiento; la aplicación de productos de limpieza y desinfección, tan importantes en una industria como esta; el contraste térmico; y los posibles impactos, aunque esto último dependerá de la altura a la que se encuentren almacenados los productos. Por todo ello, es preciso que el suelo sea resistente; antideslizante, para evitar peligro de caída y tropiezos a los trabajadores; y tenga una superficie continua, sin juntas, que evite la acumulación de suciedad y bacterias, puesto que esto repercutiría inevitablemente sobre los altos estándares de limpieza e higiene exigidos.

Asimismo, en la industria alimentaria el vertido de líquidos es bastante común, razón por la cual el pavimento debe sellarse con un revestimiento impermeable. En este sentido, y debido a la gran cantidad de residuos creados en esta industria, el suelo debe ser fácil de limpiar y desinfectar y la salubridad es probablemente el aspecto más importante a cuidar en este sector. Por ello, se deben emplear revestimientos sin olor para que no pueda quedar impregnado en los alimentos. Del mismo modo, el pavimento seleccionado no debe desprender residuos volátiles que permitan la proliferación de bacterias, su relevancia es tal, que de ello depende que un pavimento obtenga, o no, el certificado acreditativo que le permita trabajar con productos alimentarios. Este sector está sometido a numerosas legislaciones relacionadas con el saneamiento y la seguridad alimentaria para responder a unos estándares de higiene.


Pavimentos continuos en automoción, garajes y parkings

Pavimentos industriales continuos en automoción, garajes y parkings

La constante evolución del mercado automovilístico, hace que el sector tenga que estar de forma continuada adaptándose a los cambios de fabricación de vehículos y piezas auxiliares de forma que podemos proporcionales con este tipo de sistemas la renovación de los pavimentos tanto por desgastes como por cambios del proceso productivo. Estos pavimentos pueden realizarse en una amplia gama de colores permitiendo usar colores corporativos, delimitar zonas de trabajo y de paso así como señalización específica de determinadas zonas.

Las características propias de la industria de la automoción hacen que los pavimentos continuos sean la mejor opción, pueden ejecutarse con distintos productos y sistemas según la zona de trabajo, pueden ser lisos o antideslizantes con espesores ajustados a las necesidades de cada zona.

Por todo ello, se va a necesitar escoger un pavimento que sea especialmente resistente. No solo a la abrasión, sino a la humedad, el agua y demás líquidos como aceites. En un sector como este, el de la automoción, el suelo va a estar continuamente en contacto con sustancias líquidas, por lo que este ha de estar debidamente preparado para afrontar esta circunstancia. Los suelos y pavimentos industriales epoxis y de poliuretano continuos, sin juntas, están homologados para este sector, ya que además de resistentes, son autonivelantes y antideslizantes.

En el caso de los concesionarios de venta de vehículos de cualquier tipo: turismos, camiones, vehículos industriales, etc., estos requieren satisfacer unas necesidades específicas en la pavimentación de sus superficies. Esto se debe a que, además de cuidar sus propiedades y aspectos más funcionales, como su resistencia e impermeabilidad, hay que tener en cuenta cuestiones estéticas como conseguir un buen acabado en la totalidad de la superficie, ya que es muy probable que distintas áreas de las instalaciones precisen propiedades y acabados diferentes. Por último, puede ser preciso realizar señalizaciones de todo tipo en el pavimento.

La instalación de pavimentos continuos en garajes y parkings difiere significativamente de su instalación en otros espacios frecuentados por automóviles, tanto por el tratamiento que va a darse al suelo como por la magnitud del trabajo a realizar. En este caso, además de la superficie horizontal, se incluye el trabajo en los cimientos y paredes de toda la estancia, así como la señalización con marcas viales y demás elementos, propios de un parking.

Después de que nuestros profesionales procedan a analizar el soporte sobre el que se va a trabajar, se procederá a decidir el tratamiento que más se adecue al mismo y a las necesidades del cliente. La pavimentación puede darse con bases de hormigón o resinas, en obras de nueva construcción y también de reparación y rehabilitación. Asimismo, se ofrecen una gran variedad de acabados en diferentes colores, antideslizantes, de alta resistencia a la abrasión, a los aceites y a las grasas y que permiten además distinguir mediante colores las calles de rodadura de las plazas de aparcamiento. En este sentido, nos encargamos también de la señalización horizontal, con marcas viales, cebreados, numeración, etcétera.

Debido a que los aparcamientos son zonas expuestas a un tráfico constante de vehículos ligeros y a su consiguiente estacionamiento, el pavimento escogido debe estar preparado para soportar el tránsito de vehículos, sus maniobras y la caída de carburante. Además de todo ello, debe ser antideslizante, principalmente en curvas y rampas, y seguro para el paso de peatones.

La instalación de pavimentos continuos va a ejecutarse en aparcamientos de todo tipo: de viviendas residenciales, parkings públicos, centros comerciales y grandes superficies. En cualquiera de nuestros trabajos, se garantiza un trabajo de calidad y gran duración.


Pavimentos industriales continuos en producción y fabricación

Pavimentos continuos producción y fabricación

Los suelos industriales de producción y fabricación se enfrentan a condiciones únicos que implican unas necesidades específicas. Para satisfacer esas necesidades y dar respuesta a ello, disponemos de una amplia gama de pavimentos continuos de resina con gran resistencia química, térmica y mecánica.

Este tipo de revestimiento proporciona acabados duraderos, con instalación rápida (uso en 24-48h de la aplicación) y plena seguridad en su uso. Permiten proporcionar el justo equilibrio entre resistencia al deslizamiento, facilidad de limpieza y acabado estético.

Existen muchos sistemas en pavimento contínuo para suelos industriales (epoxi, metacrilato, poliuretano, sistemas autonivelantes…) y cada uno de ellos ofrece diferentes ventajas dependiendo de su uso y las necesidades propias del lugar dónde se adaptarán. La ventaja común a todos ellos es que son suelos resistentes que se adhieren completamente al hormigón protegiéndolo así de impactos, desgaste, abrasión, entrada de agua, aceite, y corrosión de químicos (según tablas de resistencia).

Este tipo de suelos permiten realizar un mantenimiento regular del revestimiento de forma rápida, fácil y duradera de forma que las empresas puedan emplear fines de semana, paradas de producción o cierres para realizar estos trabajos.


Pavimentos continuos en el sector sanitario y farmaceutico

Pavimentos continuos en el sector sanitario y farmaceutico

En lo que respecta al sector sanitario, nuestra prioridad con la instalación de los pavimentos continuos industriales es siempre mantener unos mínimos de higiene, así como una serie de prestaciones básicas imprescindibles para el buen desempeño de la actividad sanitaria dentro de la normativa que rige este sector.

Entre los posibles pavimentos a aplicar destaca, sin duda, la resina de poliuretano, que se ha convertido en la solución más utilizada para trabajos en hospitales, clínicas y centros de salud. El pavimento continuo para uso sanitario debe reunir una serie de propiedades que las resinas multicapa epoxi y de poliuretano cumplen a la perfección, gracias a su resistencia y durabilidad.

Para empezar, el pavimento debe tener una buena resistencia química, ya que el suelo va a tener que soportar el derrame ocasional de productos químicos. Los suelos de resina epoxi son asépticos, lo que significa que, al no poseer grietas ni uniones en las que se pueda depositar suciedad o microorganismos, aseguran una desinfección y limpieza perfectas.

El suelo o pavimento industrial continuo también va a tener que soportar un tráfico peatonal medio o intenso. La razón es que este no solo va a ser transitado por un gran número de personas a lo largo del día, sino que por él se van a desplazar camillas, sillas de ruedas y carritos de limpieza con mucha frecuencia. Es por este motivo que el pavimento elegido debe contar con la suficiente resistencia como para recibir este trato de forma continuada.

Asimismo, el pavimento continuo ha de ser conductor y homogéneo para ofrecer una buena resistencia térmica y eléctrica ya sea en habitaciones, quirófanos, salas de reconocimiento o de espera, y que esta no pueda ser alterada por cambios bruscos de temperatura o de humedad en el ambiente. Del mismo modo, el suelo debe ser antiestático, es decir, que disipe la electricidad estática, especialmente en zonas donde se utilice instrumental de precisión.

La estética del pavimento, siempre orientada a funciones prácticas, también debe ser una cuestión a considerar. Destaca la instalación de suelos lisos, compactos y uniformes, que además contribuyen a crear un entorno pulcro y agradable, sin distracciones innecesarias. Una superficie completamente lisa, además, evita la acumulación de gérmenes y bacterias y la formación de polvo, al tiempo que facilita y aligera su limpieza y mantenimiento.