En Suelos y Pavimentos Bellvis hemos incorporado una nueva técnica con el fin de perfeccionar el resultado de nuestros trabajos y de adecuarnos, todavía más, a las diferentes necesidades de nuestros clientes. Se trata de la técnica de pulido de hormigón con diamante: una técnica revolucionaria que, poco a poco, está expandiéndose dentro del sector con grandes resultados.

El tratamiento en cuestión consiste en someter al suelo o pavimento continuo de hormigón a un pulido con diamantes y, posteriormente, sellar este con litio. Para la ejecución de este proceso se utilizan discos impregnados de polvo de diamante. Es un sistema de pulido que produce un brillo natural, gracias a que elimina primero los recubrimientos y las partes más blandas y superficiales que lleva el hormigón. Esto hace que quede a la vista la piedra, que es la parte más dura y consistente y a la que el pulido conferirá una superficie más plana y fina.

Se llevan a cabo diferentes pasos consecutivos de pulido en función del resultado que se busque obtener. En definitiva, mediante la utilización de esta técnica, se logran unos suelos que destacan, especialmente, por su característico brillo y por tener un acabado mucho más cuidado que el que obtendríamos a través de otros sistemas. Transmite una sensación de limpieza y aporta calidad y lujo al entorno en el que se encuentra. Además, permite reducir costes de limpieza puesto que no genera polvo, no deja marcas y es muy resistente al desgaste.

Las ventajas de este tipo de pulido de hormigón son numerosas, destacando, además del alto nivel de brillo, su larga vida útil, la buena planimetría, el mínimo coste de mantenimiento, el bajo nivel de ruidos, la baja carga electrostática y el ambiente laboral higiénico y ecológico.

Este proceso se puede realizar en todo tipo de sectores e industrias: sanitario, educativo, hostelero, así como para organismos oficiales, grandes superficies y particulares que lo soliciten.